EL 35% DE LA CONTAMINACIÓN POR MERCURIO ES OCASIONADO POR LAS PILAS QUE SE INCINERAN

Campaña recopilará 12 toneladas de pilas

En 2014 de las 14’871.516 baterías utilizadas en el país, más de un millón fueron recargables. Botar este material a la basura común contamina los ríos y la tierra.

Redacción Sociedad

El experimento es sencillo y no toma más de unos minutos. Consiste en colocar 2 pilas dentro de un vaso de agua y verá cómo se torna turbia. Esto debido a la liberación de metales pesados que contienen. El impacto es mayor cuando la cantidad de pilas aumenta.

En Ecuador, la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu) reveló que el 77,52% del número de hogares depositó las pilas con el resto de basura, el 7,47% las quemó, enterró, las botó a la quebrada o al desagüe y solo el 6,11% las llevó a un centro de acopio o contenedor especial.

Como una solución a esta problemática este año el Ministerio del Ambiente (MAE) se trazó la meta de recuperar estos artefactos mediante la campaña ‘Pontepilas Recopila’. Para ejecutarlo se dispusieron tachos para la recopilación de pilas en 3 ciudades.

Milton Rubio, gerente del programa nacional para gestión integral de desechos sólidos del MAE, explica que hasta finales de año se prevé recuperar 12 toneladas de pilas, entre comunes y las de botón. “Esto es el 10% de lo que distribuyen las 8 cadenas de importación que existen en el país”.

La campaña se ha basado en la normativa amparada en la responsabilidad extendida del productor. “Queremos recuperar el pasivo que hay en pilas a nivel nacional. La iniciativa busca darle una facilidad a la ciudadanía para que se disponga en forma adecuada y aprenda el esquema del reciclaje.  Queremos educar a la ciudadanía de como debe reciclar la pila y evitar que la envíe a la basura común”.

El biólogo René Rodríguez, quien dirige la Escuela de Ciencias Ambientales de la UEES (Universidad de Especialidades Espíritu Santo), explica que hay 2 clases de pilas: primarias, que son las desechables que por sus componentes químicos, al convertirse en energía eléctrica, ya no pueden recuperarse y las secundarias son las que se pueden recargar. Esta última puede durar hasta 3 años y se pueden recargar mil veces, además de sustituir hasta 300 desechables.

Según la Enemdu, en 2014 de las 14’871.516 pilas utilizadas, más de 1,4 millones eran recargables. El 84,36% de los hogares empleó pilas convencionales y solo el 13,10% usó recargables.

Rodríguez  asegura que es factible la iniciativa del MAE para reducir los desechos de las pilas en el país.

Explica que las pilas son fabricadas con elementos químicos considerados tóxicos, el 30% de su contenido es de materiales que causan daños a la salud y el medio ambiente.

“Con el transcurso del tiempo, y por la descomposición de sus elementos, se oxidan y liberan diferentes tóxicos en el suelo y agua principalmente. Lo mismo ocurre cuando se quema en basureros o se incinera, donde la contaminación al aire juega un papel preponderante”.

Existen estudios que demuestran que el 35% de la contaminación por mercurio es ocasionada por las baterías que se incineran con la basura doméstica.   

¿Y qué viene después de la recuperación?

Rubio explica que el proceso de recuperación de las pilas empieza por identificar por parte de las empresas sus líneas de distribución. Posteriormente, se colocan tachos para reciclarlas y esas baterías que se recuperan son enviadas a un gestor ambiental y luego son reportadas al MAE.

Pero ¿qué viene después de su recuperación? Según Tanya González, gerenta de reciclaje de Intercia, una de las gestoras ambientales del país, cuando las pilas llegan a la planta cumplen un proceso. “Deben ser tapadas con cintas y luego se las exporta a la planta de disposición en Bélgica, donde entran en procesos industriales grandes. Allí es donde se logra recuperar los diferentes metales pesados que contienen las pilas”.

¿Por qué no sucede en Ecuador? González asegura que el país no tiene el volumen suficiente que represente traer la tecnología. “En esas plantas se procesan medio millón de toneladas al año que reciben de diferentes partes del mundo”.

Añade que es importante el almacenamiento correcto “porque de esta manera estamos librándonos de que los rellenos sanitarios se copen de pilas y que se contaminen la tierra y el agua”.